Piquetes informativos o coactivos.

Escenas de este tipo ponen en entredicho la labor informativa de los piquetes
La huelga general de ayer no ha satisfecho a ninguna de las partes en litigio. Los sindicatos esperaban más participación y el gobierno de Rajoy menos. Se ha dado un dato significativo, que algunos ya preveíamos en fecha anteriores, concretamente el 24 de marzo en un artículo titulado “Todos a la huelga”, que no es otro que el número de manifestantes en las calles de todo el país ha sido muy superior a los que secundaron el paro. Seguramente hay varias razones y no una que justifican este fenómeno. No perder el día de salario es, sin duda, una de ellas. Pero en mi opinión la verdadera causa puede haber sido “el miedo” a perder el puesto de trabajo en aplicación de la reciente Reforma Laboral, que ayer fue cuestionada por Méndez y Toxo.
Ayer, más que nunca, el argumento de muchos ciudadanos era exigir el derecho al trabajo, de igual manera que el derecho a la huelga. Los ciudadanos están devuelta sobre la actividad real de los “piquetes informativos”, eufemismo que golpea la inteligencia de quienes lo escuchamos. Regular la Ley de huelga es una asignatura pendiente desde 1975 tras el fallecimiento del dictador, cosa que no se atrevieron a hacer los sucesivos presidentes del gobierno desde aquella hasta hoy. Convendría que el PP gobernante plantease un desarrollo más claro y moderno de los derechos y deberes de los ciudadanos ante la huelga. Esta, debería de regular la acción de los piquetes. En pleno siglo XXI y con todos los medios de información a disposición del público sería innecesario la existencia de los llamados “piquetes informativos”. Habría que cambiar su denominación y llamarles por su nombre, o sea, “piquetes coactivos” o ilegalizarlos. Y así, punto a punto, modificar la Ley y hacerla practicable con libertad para que todos actuemos como nos venga en gana. Sin miedo a los piquetes ni a los empresarios.
Lejos del interés que los sindicatos y el Gobierno tengan por las cifras de participación, deberíamos de preocuparnos seriamente de la posición actual de España. Son muchas las voces que manifiestan que debemos someternos a un “rescate” para solucionar de una vez por todas la mala situación de la banca. Es urgente que puedan empezar a dar créditos a las familias y empresas y salir de la recesión con el incremento del consumo, del empleo y, por tanto, de los impuestos para afrontar los gastos del Estado. Pero cualquier tipo de rescate a España en estos momentos podría significar el fracaso del Euro y la caída, como un castillo de naipes, del resto de países de Europa. También de los del Norte. No solo los pigs.
Esta situación no es deseable por la señora Merkel. El default ,o suspensión de pagos, se produciría en cascada y no se salvaría ni Alemania ni Francia, y produciría unas consecuencias no calculadas hasta la fecha. El crack de 1929 sería una anécdota comparado con este supuesto. Por eso el BCE está comprando deuda española en enormes cantidades para que la prima de riesgo no llegue a los 400 puntos básicos. Hoy hemos llegado a los 362.
No sé si con lo dicho es sensato impedir al Gobierno hacer los recortes y cambios para evitar la quiebra definitiva de este país, que lleva muchos años viviendo por encima de sus posibilidades.



El 20-11-11 ganó por goleada, con un programa sencillo, queriendo decir la verdad y prometiendo que haría una política sensata, que nos alejase de las marrullerías de un PSOE obsoleto, sin nuevas ideas e incapaz de seguir gobernando. El testigo que agarró D. Mariano fue fuego puro y envenenado. Especialmente, desde 2004, Zapatero había hecho una política de tierra quemada. Mintiendo sobre el comienzo de la crisis, dando palos de ciego con medidas que al poco tiempo tuvo que retirar, prometiendo brotes verdes cuando el campo estaba arrasado y seco y cerrando su ciclo como presidente del Gobierno afirmando que el déficit que dejaba era del 6% del PIB, y no del 8,51% como fue en realidad.
En la historia reciente de España han cerrado un montón de empresas por embargos, como consecuencia de deudas fiscales y de Seguridad Social. También muchísimos ciudadanos han sido multados, recargados y embargados por impagos a estos dos organismos sin tener demasiadas opciones de pedir moratorias o condonaciones de las deudas por insolvencia, aplicándoseles con la máxima rigidez la legislación vigente. Si esta forma de actuar de la Agencia Tributaria y la Seguridad Social fuese para todos igual (la Ley es igual para todos dice la Constitución y hace unos días lo dijo el Rey en un mensaje dirigido directamente a su yerno Urdangarín, ahora Urdanga el trincón) tendría un “pase”, pero no es así. No todos somos iguales ante la Ley; en este caso ante el fisco y la SS.
Lo del petróleo de Canarias viene de antiguo. Pero fue en el año 2001, gobernando el PP con José María Aznar a la cabeza, cuando se autorizó a Repsol sondear en nuestras aguas territoriales en busca del oro negro. En aquella ocasión, no están muy claros por intereses de quién/es se paralizó el proyecto, aunque Repsol nunca dejó de “ronear” o “rondar” por estas tierras (mejor dicho, estos mares) intentando hacer valer aquel permiso que el PP le había concedido años atrás.