El Rey
Cayo Lara, en una maniobra maquiavélica, escribió a a D. Juan Carlos para que intercediese ante su amigo el rey de Marruecos en el drama de Aminatu Haidar sin demasiada suerte. Los consejeros del Rey de España están a la que salta y esta petición saltarina y envenenada fue contestada tres días más tarde con un “no, lo siento, no me deja el Gobierno”. Pues claro que Zapatero no puede dejar participar al Rey para intermediar en un asunto propio del Gobierno y no del Jefe del Estado, que no es que sea un caro jarrón chino, como algún que otro periodista del diario Público le ha llamado, pero que debe atender los asuntos propios de su ámbito. Horacio, poeta satírico y filósofo decía” Nec deus intersit, nisi dignus vindice nodus”, que quiere decir: “No hagais intervenir a un dios sino cuando el drama es digno de ser desenredado por un dios”. Está claro que separa perfectamente los asuntos terrenos de los divinos, que puede servir para entender porque Zapatero, con muy buén criterio, ha decidido rechazar la ayuda del monarca español, por entender que el Gobierno está haciendo lo necesario para resolver el problema que le compete.
Lo malo es que al presidente del Gobierno se le están revelando los afines. Como le decían en su día al Cardenal D. Fernando Quiroga Palacios, obispo que fue de la Diócesis de Santiago de Compostela: “Fernandiño, Fernandiño, que las ovejas se te están volviendo cabras” y eso es lo que le está pasando a Zapatero con los intelectuales, cómicos, cantantes y los de la Sgae, y la familia Bardem (merece mención aparte), al reclamar la ayuda del Rey para que el sátrapa alauita flexione y ceda. Yo sigo insistiendo que, además de no corresponderle como tarea, no lo debe aceptar; porque si fracasara y la activista muriese valiente y dignamente, parte de la culpa se la echarían a D. Juan Carlos, exculpando en lo posible al Gobierno, del que son sus más fervorosos trompeteros. Es verdad que cada uno toca lo que quiere y en la escala que le venga en gana. Pero como decía el filósofo: “solo un dios ha de hacer las cosas de un dios”. Por analogía, aplíquesele al Rey Juan Carlos y que arregle el desaguisado Moratinos. ¿Por cierto, alguien me puede informar si sigue siendo ministro de Exteriores?. Gracias.