Las… abandonan el barco
Asumió el liderazgo del PSOE para las próximas elecciones del 20N exultante y rebosante de orgullo, creyendo que estaba en el zenit del partido y que su valoración entre los socialistas era de máxima nota. Todos le victoreaban, incluso Pepe Blanco, y comenzó a hacer declaraciones y visitas “pastorales” a distintas provincias para contactar con los dirigentes locales. Fue lanzando mensajes para que todos entendieran que su política estaría a la izquierda de Zapatero. Que volvía a los orígenes con una ideología próxima a la de Felipe González y sus más íntimos colaboradores similar a la de 1982. Se sentía respetado, apreciado y sin nadie que le hiciera sombra, tras aquel “paripé” de primarias, después de excluir a la actual ministra del Ejército, Carme Chacón, a la que “trituraron y humillaron” desde la misma Secretaría General del Partido Socialista, para que Rubalcaba tuviese franco el paso. Tal era el “subidón” de autoestima que tenía el candidato, que ante una crítica sobre las “amañadas” primarias respondió: ” A cualquiera que se presentase le hubiese ganado por goleada. Y lo repitió, por si no se había entendido la primera vez”.
En los primeros días de julio, cuando dejó de ser vicepresidente primero y ministro del Interior, quiso centrarse y concentrarse en su proyecto electoral y nombró un equipo asesor encabezado por Elena Valenciano, que será la número dos por Madrid, para dirigir al candidato y proyectar a los ciudadanos su imagen de político serio pero próximo y austero aunque social. El anuncio de la eliminación de las diputaciones provinciales, que cree innecesarias, levantó las primeras ampollas entre las filas socialistas hasta el punto de que hoy ya no habla de eliminación sino de reorganización, con un ahorro de 1,000 millones anuales, cuando el Presupuesto del que disponen es de 22.000 millones. 11.000 correspondientes a personal.
Esta “bajada de pantalones” le tiene molesto como también la reforma de la Constitución sobre los límites del déficit de todas las instituciones, incluídas las autonómicas. Esta medida de la que Rubalcaba se mofó en junio del pasado año cuando la propuso el PP, hoy se la tiene que “tragar” por imposición de Merkel y Sarkozy, con la oposición y el correspondiente “cabreo” de los nacionalistas canarios, vascos y catalanes, que la interpretan como una amenaza a su autogobierno.
Por todo lo anterior y más, a Rubalcaba se le ve “desinflado”, pesimista, con un partido que da la sensación que tiene asumido que las generales van a ser un “fiasco” y empiezan a dudar del carisma de su lider. No sé por que tengo la sensación de que el PSOE está arrepentido por la elección del candidato. Zapatero, con su actitud, está mejorando su imagen día a día ante su “parroquia” y las críticas a su política “erratica” están siendo “más piadosas”. Ya está habiendo abandonos de primeras figuras como Elena Espinosa, vicepresidenta primera y ministra de Economía, protegida de Rubalcaba; José Bono quién anunció que no tenía voluntad de presentarse; la ex ministra Carmen Calvo, quién no quiere ir en las listas junto a la actual ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, expulsada de IU y todavía no afiliada al PSOE; Alfonso Guerra, que dice que lleva muchos años en esto…
De aquí a mitad de septiembre veremos cuantas … abandonan el barco.
Un gran articulo tío, como el 99,9% de lo que escribes. El 0,1 % me lo reservo por si acaso jejeje. Un abrazote.