ENTRE DESPOTAS Y SÁTRAPAS
El depuesto Manuel Zelaya, que fuera elegido democráticamente (de aquella manera…) y que ahora está en Nicaragua u otro país con igual tipo de ideología, gobernaba un pueblo de una pobreza casi absoluta. El pueblo está en un umbral de pobreza insoportable. ¡¡Que coño pintan la mayoría de gobiernos europeos reclamando la reposición de Manuel Zelaya, si no gobernaba con los cánones mínimos de libertad y democracia como la entendemos nosotros¡¡¡
Lo único sensato sería que regresara Zelaya, dimitiera de inmediato y que un gobierno provisional organice elecciones realmente democráticas, con interventores de verdad, sean de la ONU o del organismo internacional que fuere.
No hay forma de que la clase política y cuanto más arriba peor, bajen a la arena a entender lo que pasa. Escuchar a la gente, y ver de cerca los problemas cotidianos de la mayoría y tratar de solucionarlo con hechos, no con promesas. Pero pisando la moqueta se está más confortable.