
Movimiento 15M
Ayer se han vuelto a reunir en la Puerta del Sol jóvenes y menos jóvenes indignados llegados de varios puntos de España y del resto de Europa, de acuerdo con lo previsto entre ellos cuando abandonaron la misma plaza allá por el mes de junio. Hasta aquí nada me sorprende. Era sabido que volverían en Julio para organizar las acciones del otoño. Yo esperaba que los reunidos ayer, en compañía de jóvenes de otros países europeos y con el aplauso de los madrileños que los veían llegar a la concentración, adelantarían parte de las propuestas o exigencias que harán al Gobierno y a los políticos locales y autonómicos. Pero no lo han hecho. Sólo destacaron varias frases que ya habían utilizado en su concentración del mes de mayo. “No hay pan para tanto chorizo”, “políticos al paro”, “banqueros a la cárcel”, “no es la crisis, es el sistema”. Han pasado 70 días desde que se inició la primera concentración y todo sigue igual.
Yo, que respeto el Movimiento 15 M, pero que tanto me da, como me da lo mismo, esperaba que volviesen con las mismas ideas que expusieron la vez anterior pero más elaboradas y desarrolladas. Organizados y representados para que su voz sea oída por los políticos en los lugares propios para hablar, para que este Movimiento con rostro y presencia pueda exponer sus ideas, pulidas, para que se acometan unas, anular otras, racionalizar la mayoría de ellas, alejarse de los radicalismos revolucionarios y respetar democráticamente a los políticos y banqueros que están trabajando honradamente y poner nombre y apellidos a quienes no lo hacen así. Camps, Pamiés, Ballesteros, Hidalgo, (Antonio Camacho y Rubalcaba, responsables políticos del asunto del Bar Faisán), todos los de la trama Gurtel, hasta llegar al fondo y determinar quienes son los delincuentes.
Es cierto que nuestros jóvenes a diferencia de los franceses, alemanes, británicos y europeos del Norte tienen un futuro incierto. Sus abuelos y padres, quizá por la poca formación a la que tuvieron acceso, antes de Franco y durante toda la dictadura, tuvieron muy difícil acudir a la Universidad y conformarse por emplearse en el sector servicios en bajo o mediano nivel y aprender oficios. Con esta situación pudieron sacar adelante a sus familias, pero con el sabor agrio de la imposibilidad de haber podido acceder a una posición social más alta. Cuando fallece el dictador, se le da la vuelta a la tortilla y los gobiernos de la democracia posibilitaron el acceso a la Universidad de forma indiscriminada y no en función de la capacidad de los estudiantes y llegamos al año 2000 con una inflación de universitarios que distancian la demanda de la oferta de empleo de forma tal, que quedan en paro la mayoría. La llamada generación española mejor preparada de la historia ha de competir muy duramente contra otros compañeros que además de su título universitario hablan idiomas, cursado masters de todo tipo y han adquirido experiencia por todo ese activo intelectual acumulado.
Mientras que Alemania necesita 500.000 licenciados en ingenierías, economistas, médicos, etc. por haber cubierto debidamente el área de formación profesional de sus jóvenes, en España se ha abandonado las FPs, lo que genera un desequilibrio importante a la hora de encontrar empleo. Es decir, tenemos muchos jefes y pocos indios. Dado por cierto esto, para que los jóvenes encuentren ocupación, el Gobierno tiene que hacer un serio análisis de la situación del empleo en nuestro país y saber cuales son las necesidades a corto y medio plazo, no olvidando el largo para evitar que se vuelva a repetir la situación. No todos los jóvenes pueden ser doctores. Han de formarse; adquirir la mayor preparación intelectual que puedan para emprender pequeñas empresas y negocios que acojan a los menos preparados. Ese debería ser uno de los caminos por los que discurrieran los del 15 M. No vale con manifestarse y decir que todos tenemos derecho a empleo, vivienda, educación y Sanidad. Tienen razón en cuanto a la tercera y cuarta, pero la primera y segunda ha de irse resolviendo con nuevas medidas desde el Gobierno.
Otro problema es que todo español quiere tener vivienda propia. Está bien siempre que se estudie eficientemente la forma en que se va a pagar. En estos últimos años (desde 1996 hasta el año 2007) a causa de la bonanza de la economía española, de la que Aznar y Zapatero presumían (incluso este último se comparaba con Francia y aseguraba que superaríamos a Italia), la banca abrió el crédito desmesuradamente sin advertir a los clientes que no podrían pagarlos, lo que ahora desencadena multitud de embargos y expropiaciones que dejan en la calle a miles de familias y con parte de la deuda y como bien dice Rubalcaba son responsables al 50%. Estos son los que están pagando el mayor precio de la crisis. También el Banco de España y el Gobierno deberían haber contenido la hemorragia de dinero que se puso en circulación para el ladrillo. Son muchas las partes implicadas en este desgraciado asunto del crecimiento económico ficticio, que sumado a la crisis financiera mundial está haciendo drámatica la solución para todos los ciudadanos, no sólo para los jóvenes.
Los implicados en el Movimiento 15 M siguen desorganizados. No tienen experiencia ni económica ni política que podamos haber vislumbrado hasta la fecha. Para que sus planteamientos sean escuchados han de disponer de: representantes, áreas con técnicos conocedores de las materias y sensatez a la hora de hacer llegar sus planteamientos. Si no lo hacen así, no avanzarán jamás y serán olvidados o ignorados y recibiendo algún que otro palo.
Technorati Tags: 15M, Alemania, Antonio Camacho, Aznar, Ballesteros, banqueros a la cárcel, bar Faisán, Camps, delincuentes, democracia, democracia real ya, dictadura, España, formación profesional, FP, Francia, Franco, Gobierno, Gürtel, Hidalgo, idiomas, indios, Italia, jefes, masters, Movimiento 15M, no es la crisis es el sistema, No hay pan para tanto chorizo, oficio, Pamies, políticos al paro, Puerta del Sol, Rubalcaba, tortilla, universidad, Zapatero