GRECIA: el “chulo” del barrio.
Merkel, Sarkozy y Papandreu en una animada charla
La anunciada quiebra de Grecia hace que Merkel y Sarkozy, Van Rompuy y Durao Barroso anden con un “petardo en el culo” serenando a los mercados, contradiciéndose entre ellos y en un estado de un inminente ataque de nervios. Mientras que Yorgos Papandreu, primer ministro griego, se quedó tranquilo después de anunciar que Grecia no podrá pagar a los pensionistas y a los funcionarios después de octubre. Da la impresión como que su ministro de Hacienda no lo supiese antes, o, lo más seguro, es que quisiera que se entendiera como una amenaza, intento pueril, ya que nadie mejor que los alemanes y los franceses nadie sabe la verdadera situación de los helenos.
Ocurre igual que en el dicho famoso: “cuando debes al banco 100.000 € tienes que preocuparte porque te pueden amargar, pero si les debes 100 millones de € son ellos los que se tienen que preocupar”. Los bancos franceses y alemanes están cargados hasta los topes de deuda soberana griega, de tal forma que muchos de ellos quebrarían junto con Grecia. Alemania está preparando un plan para inyectar el dinero necesario a las entidades alemanas para que esto no ocurra, pero Francia no está en la misma posición financiera que Alemania y empezaría a desmoronarse la escalera de naipes, empezando por España e Italia, lo que causaría la ruptura de la moneda única europea. El experimento habría fracasado y no habría servido para más que empobrecer a la eurozona por muchos años.
Grecia, que sólo representa el 2% del PIB europeo, puede hacer caer al resto, a los BRICS (fuertes) y a los PIGS (débiles, entre los que está España) y mientras existe esta amenaza los griegos siguen viviendo por encima de sus posibilidades, pagando sueldos muy elevados a los altos funcionarios, pensiones a los muertos y 50 choferes para un sólo vehículo.
Mientras Merkel y Sarkozy no saben como ir tapando esta debacle, intentando dar sensación de entereza y unidad a los mercados, Yorgos Papandreu les espera bailando un sirtaki.