Piove?, porco Goberno
El titular es una frase muy utilizada por nuestros amigos los italianos, no para censurar al gobierno de su país, sino para reflejar la irracionalidad crítica de la oposición, al protestar y criticarlo todo; hasta podría hacerlo sobre un fenómeno meteorológico. En España tendremos que inventarnos una frase similar para expresar lo mismo. El PP se agarra hasta a los tomates para desgastar a un Gobierno que no necesita más hierro para su hundimiento. Desde hace seis años, el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha sido un permanente fracaso y el presidente un “encantador de serpientes”; pero que no apasiona, salvo a los muy suyos. Inventa cada iniciativa a bote pronto; no pide opinión a los ministros del ramo: no calcula las consecuencias y lleva a este país a la ruina más cierta. Sería mejor que se quedara quieto en España y se fuese a presidir Europa seis meses, sin prometer nada a los españoles ni en los púlpitos de los mítines ni en el Parlamento.
En el último barómetro demoscópico el PP saca 6 puntos de ventaja al PSOE; concretamente, 41% – 35%. Estos porcentajes demuestran, con difícil discusión, que por muy mal que lo haga el Gobierno; estar padeciendo una crisis profundísima que supondrá carencias estructurales y otras coyunturales muy penosas; record de Europa en parados; puesta en riesgo del superavit de la Seguridad Social (con lo que hay muchas dudas de que nuestras pensiones no se vean rebajadas drásticamente), etc., el partido de la oposición no se despega lo suficiente para tener una mínima seguridad de ganar las próximas elecciones en 2012, y mucho menos obligar al Gobierno a adelantarlas como consecuencia de la quiebra económica de nuestro sistema de protección social, entre otras. Mariano Rajoy es el mayor enemigo del PP. No tiene carisma, no es convincente, no da bien ni en la foto ni ante las cámaras de TV. Es dogmático y sectario, al menos tanto como el partido del Gobierno y salvo escasas ocasiones, no sabe sacar partido a las debilidades de un Gobierno en declive y desgaste permanente; sin frenos y a lo loco.
Los españoles tendremos que buscar una frase ocurrente como la de los italianos. Podría servir la de los gallegos, mis paisanos: “mean por nosotros y decimos que está lloviendo”.