A corbatazo limpio
José Bono y Miguel Sebastián
No es la primera vez que se habla de corbatas en el Parlamento. Su presidente, José Bono, recomienda desde hace años que Sus Señorías (ellas y ellos) vistan decorosamente dentro del hemiciclo. Hace ya tres años Bono abroncó a Miguel Sebastián, ministro de Industria y Energía, por aparecer en el Congreso sin corbata, retando e incumpliendo la norma de vestido. En aquella fecha el Presidente Bono rogó a un ujier que le prestara su corbata para entregársela al ministro Sebastián, siendo rechazada por el ministro. Sebastían ha repetido este año la descortesía y fue recriminado sutilmente por el presidente de la Cámara, informándole que en el hemiciclo están a 27,5 grados (en otros hasta 28 grados) más o menos dependiendo del lugar en que se posicionen los diputados.
Sebastián argumentó que en su ministerio no usan corbata en el verano (seguramente por que no están en el ministerio sino en la playa) y han ahorrado en energía 250.000 euros al año y que el primer ministro de Japón va a la Cámara sin corbata, a lo que respondió Bono diciendo que le parecía bien, aunque cree que el primes ministro japonés se pondría la corbata cuando visitaba al emperador. Esta trifulca no tiene más importancia que el hecho anecdótico, salvo por la reincidencia del caso y los enfrentamientos de estos dos políticos del PSOE. Las posiciones encontradas entre los afines a Zapatero y el resto crecen día a día por lo que la anécdota se puede convertir en un problema que muestre la distancia política y personal entre los Zapateristas y los Rubalcabianos, cosa que hacen sin disimulo.
El fin político de Zapatero va a ser muy desagradable. Las ratas abandonarán el barco y se posicionarán cerca del que más mande para preguntar ¿qué hay de lo mío?. Lo siento por Zapatero y por las ratas, pero el hemiciclo no está para perder el tiempo en peleas barriobajeras de “quítame de allá estas pajas”. Sebastán, erre que erre, seguirá haciendo de su capa un sallo y se presentará en el Congreso (aunque posiblemente tenga que esperar hasta que se constituyan las nuevas Cortes tras las elecciones generales) como le “salga de su energía”.