EL COPAGO SANITARIO Y LA BANANA

Si hija, y "una mierda".
En estos casos, como en el del control de datos para aplicar el copago sanitario, es cuando te das cuenta en el país en el que vives. Si es serio o bananero. El Gobierno Central impuso a partir del día 1 de este mes el copago sanitario, de acuerdo con una escala de ingresos en caso de que seas pensionista o pertenezcas al régimen general.
Pues bien, esta mañana he acudido a mi farmacia habitual y me coloqué en mi turno (exactamente el séptimo). mientras atendían a los seis primeros me fijé en cada detalle, de forma cotilla, para comprobar que tal está funcionando lo del “copago”. La primera, una señora de más de 70 años, reclamaba las pastillas para dormir que el mancebo de turno no le daba porque, al parecer, so le salía en el sistema. La pobre vieja rogó para que se lo adelantaran y que ya entregaría la receta más tarde, pero fue imposible. Los hipnóticos no se dan sin receta. El siguiente, un caballero también mayor, percibía una pensión no contributiva y no pagó. El tercero le correspondía pagar el 10%, con un máximo de 8 euros y el dependiente le cobró 19,27 euros. Protestó y le mandaron a reclamar al 012. El cuarto trámite, por lo visto, discurrió según la legislación. El quinto pagó 27,80 euros cuando, de acuerdo con su situación y renta tendría que pagar solo 18 euros mensuales. Protestó, le remitieron al 012 y le informaron que ya se lo devolverían. La sexta fue de pago privado. A continuación me tocó a mi.
Presenté mi receta electrónica y al terminar pregunto cuanto debo y me “sacude” 63,62 euros. Protesto y digo que solamente pagan 60 euros al mes, máximo, si eres pensionista y ganas más de 100.000 euros al año, o si ganas más de 100.000 euros anuales y estás en activo, que te correspondería pagar el 60% de toda la medicación que se expidan. El paciente dependiente me dijo que “los datos que figuran aquí dicen que tiene que pagar el 60% de todo”. Me entregó un folleto editado por el Colegio Oficial de Farmacéuticos y me aconsejó que llamase al 012, teléfono que puso el Gobierno de Canarias y que allí me resolverían el problema. A todo esto, en mi caso, correspondería una tasa máxima mensual de 18 euros, con lo que estaba adelantando 45,27 euros.
Intenté llamar al 012 durante más de hora y media. Me atendieron, no me preguntaron ni mi nombre ni mi número de afiliación ni ningún otro dato. La única explicación que me dieron fue que dentro de seis meses me devolverían el dinero que hubiera satisfecho de más. Yo insistí y pregunté si tendría que seguir pagando el 60% hasta que se aclarase el error y la respuesta fue afirmativa. Me sugirieron que llamase al INSS (928 24 90 24) y después de más de tres horas comunicando, logro contactar y un contestador automático me dice que el horario es hasta las 14,30 horas. Ya son las 14,50 y tendré que volver mañana a intentarlo nuevamente.
Los datos que recibe el Gobierno de Canarias de la Agencia Tributaria, o sea, Hacienda, son los que, al parecer, aplican para el copago. Luego yo, que soy pensionista, figuro como trabajador en activo con percibos superiores a 100.000 euros anuales. Esto significa que seguiré adelantando dinero al Gobierno de Canarias sin tener otra alternativa ni ventanilla a la que acudir para que arreglen mi situación. Todo queda en que cuando tengan alguna rectificación me reintegrarán la “pasta” abonada de más.
Hoy es uno de los días, de los pocos en mi vida, que no sé que hacer ni a quién recurrir. Habrá que ir a los despachos y a las calles, agarrar a esta caterva de sátrapas, desvergonzados, ineptos y tragones, que no ven más allá que de ventanilla de cristales tintados del coche oficial, y perseguirlos hasta echarlos de sus puestos. Las calles pronto van a arder con los nuevos recortes que anuncia el Gobierno y seguramente, entre el tumulto, pagarán justos por pecadores, salvo que Rajoy y Paulino Rivero den la cara y dejen que se la partamos y aplicarles así el “copago de nuestra ira y nuestra depresión” . Lo único que nos queda a los ciudadanos es tomar la calle, porque digan lo que digan estos “hijos de patria“, todavía ” LA CALLE ES NUESTRA”.