Las prioridades de los empresarios
Varios periódicos titulan hoy “Abaratar el despido no es la prioridad de los empresarios”, y es verdad, pero una verdad insidiosa para la sociedad española. A los empresarios no les es suficiente el abaratamiento del despido, y así lo hicieron saber en la última reunión del Diálogo Social, con el ministro Corbacho y los sindicatos. Por orden, piden 12 reformas para ellos importantes. Son las siguientes:
1) Facilitar el acceso a la financiación
2) Flexibilizar la jornada laboral
3) Favorecer la recepción de inversión y exportaciones
4) Rebajar la presión fiscal
5) Incremental las subvenciones a la innovación
6) Abaratar el despido
7) Potenciar la información de empleados.. ¿?¿?¿?
8) Potenciar incentivos fiscales al consumo
9) Disponibilidad de trabajos por turnos
10) Incentivar contrataciones
11) Aumentar la inversión pública
12) Restringir la entrada de productos extranjeros
Estas son las peticiones de los empresarios en una crisis como la que estamos viviendo. De su parte no aportan nada. Quieren pagar menos impuestos, créditos más baratos, subvenciones por innovación, despidos más baratos, flexibilidad de la jornada, saber más sobre los trabajadores, cambiar de turno a los trabajadores cuando la empresa lo determine y para rematar los despropósitos, restringir la entrada de productos extranjeros. Esta última medida daría como resultado un rechazo absoluto a nuestras exportaciones y, por consiguiente, la ruina de muchas empresas y el paro para un montón de trabajadores.
Las doce peticiones de la patronal, que más bien parecen 12 heridas al cuerpo social, tienen unas respuestas muy curiosas de los negociadores. Corbacho, ministro de Trabajo, no se implica con la negociación y los agentes sociales creen que tiene un perfíl demasiado bajo. ¿Eso no lo sabía Zapatero?. Toxo, de CC.OO, no oculta su pesimismo y desconfía de la patronal; Cándido Méndez, de UGT, dice que la reforma de las pensiones les está separando del Ejecutivo; Gerardo DíazFerrán, con sos peticiones (las doce que se indican) enturbian el ambiente y la CepYme sólo le interesan, además de los recortes laborales y fiscales, las mejoras en la financiación de las pequeñas y medianas empresas.
No quiero ser yo más papista que el Papa, pero estos empresarios y nuestra clase política podrían arruinar al Fondo Monetario Internacional. ¡Que alguien nos ayude urgentemente!.