WIKILEAKS

Julian Assange
La web Wikileaks ha dado un nuevo golpe a la diplomacia de los EEUU al acceder a más de 250.000 mensajes diplomáticos, la mayoría confidenciales y de contenidos altamente delicados. La opinión que tiene el gobierno estadounidense sobre los líderes de distintos países, entre los que se encuentra España, levanta ampollas. De Zapatero dicen que “es un izquierdista trasnochado y cortoplacista, que antepone los intereses electorales a los del Estado”; de Sarkozy “tiene un estilo personal sofisticado y autoritario”, de Angela Merkel “evita los riesgos y es poco creativa”; de Putin “un político autoritario y machista”; de Berlusconi, “organizador de fiestas salvajes”; de Gadafi, “usa botox y es un hipocondríaco”…
Pero lo que más importa por estos pagos es lo que piensan los americanos de los políticos españoles, todos salpicados a excepción del rey, y es de suponer que por que no gobierna. El que nada hace en nada se equivoca.
Lo de Wikileaks viene al pelo para comentar el resultado de las elecciones en Catalunya, respecto de los resultados del PSC. La caída ha sido enorme y un claro castigo a la política del presidente Zapatero, que, efectivamente, da la impresión, que gobierna para la galería y para las encuestas y no para los ciudadanos. Un castigo semejante, si fuese extrapolable a las generales, dejaría al PSOE en mínimos. En el PSOE nacional y en general las izquierdas explican esta derrota como los pactos incumplidos (Estatut) y el malísimo gobierno del tripartito. Con eso se tranquilizan y no hacen más extrapolaciones que les llevarían a la demencia o al suicidio. Porque en la próxima primavera, con las municipales y autonómicas esperan lo peor, aunque no lo comenten. Y es muy posible que cuanto más tarde Zapatero en convocar las elecciones generales peor será, con lo que el presidente del Gobierno estará haciendo números con Pepiño Blanco… y cargando la pistola para darse un tiro en un pié.


Parece que desde que 12 periódicos catalanes publicaron un artículo conjunto sobre el Estatut hay más pasión para lograr mayores porciones de autonomía para aquella bendita tierra. Esto, en principio, podría considerarse normal, si no hubiese un trámite previo, la sentencia del Tribunal Constitucional, a raíz de una denuncia del PP argumentando la inconstitucionalidad del Estatut.
El editorial común publicado por los 12 periódicos de información general en Cataluña, reflejado la mañana siguiente también en las emisoras de radio catalanas ha sorprendido, incluso a Montilla, aunque a mi me parece que en la televisión se mostró sorprendido y agradecido de forma fingida. Me imagino que si no todos, algún que otro director de los diarios donde se publicó el citado artículo lo habrá llamado previamente, incluso para leérseloantes de su publicación. También me sorprendió el estusiasmo de la radio leyendo el “comunicado”.