Un Gobierno desnortado
José Blanco, portavoz del Consejo de Ministros
Hoy se reunió el Consejo de Ministros en sesión especial, ya que “seguimos de vacaciones”. El portavoz, José Blanco, informó de las decisiones adoptadas y que pasarán al Parlamento proximamente para su aprobación. Entre las medidas están la modificación del Impuesto de Sociedades (adelanto de importe a cuenta para las grandes empresas), y el “medicamentazo” (utilización de genéricos). Estas dos propuestas supondrán 5.000 millones de euros. Otra, es la bajada del IVA (no se sabe si también el IGIC canario) del 8 al 4% para adquisición de vivienda nueva.
La “borrachera política” de este Gobierno es para preocupar. Hace poco que subieron el IVA de adquisiciones inmobiliarias del 7 al 8%. Tampoco hace tanto que suprimieron la desgravación de la vivienda en el Impuesto sobre la Renta. Y ahora, cuando el mercado inmobiliario está hundido pretenden dinamizar la compra de vivienda con una bajada del IVA-IGIC que poco o nada va a resolver si no está acompañada de desgravaciones fiscales que haga más atractiva la inversión.
Desde enero de 2008 hasta ahora, los bancos han ido restringiendo el crédito a las familias, pymes y autónomos. Cada día es más complicado que te den un crédito, porque los bancos tienen la obligación de prestárselo primero al Gobierno comprando deuda soberana. Por otra parte, los estrés test que se hacen a las entidades financieras exige tener un “core capital” o “tier1″ (diferencia % de fondos aportados por los accionistas más las reservas que no serán utilizadas para pago de dividendos y las deudas) que no debe ser más bajo del 8%, lo que obliga a los banqueros a aumentar las reservas para no ser señalados como poco solventes.
Pero además, los españoles trabajamos con menos salario. El ochocientoseurismo, ya no el mileurismo, hace difícil pagar una hipoteca de más de 100.000 euros, y por ese dinero hay pocas viviendas disponibles. Ni siquiera de segunda mano, de las que venden los bancos como consecuencia de embargos. Hay más. El temor de quedarnos sin empleo produce un miedo al futuro que hace que seamos muy refractarios al endeudamiento. Con miedo es imposible comprometerse a pagar una hipoteca a más de 30 años ni tampoco otras pequeñas inversiones o gastos, con lo que el consumo se desploma. Los jóvenes han de hacerse a la idea de vivir en régimen de alquiler mientras no “baje la marea”.
Por si sirve como dato demostrativo de la situación, en el primer trimestre de 2011 ha habido un 37% más de desahucios que en el trimestre anterior. Queda claro que en España, hoy, es difícil comprometerse a una hipoteca e incluso a un alquiler. Todo depende del empleo. Por ello los jóvenes salen más tarde de casa de sus padres y algunos retornan a ella por no poder pagar una casa donde vivir. El empleo es la gran asignatura pendiente de este Gobierno, en tiempo de descuento y desnortado. ¿Y el “pato cojo”?. A las órdenes de Rubalcaba.


