Mr. Magoo es extraooordinario

Anuncio de la inversión extraordinaria de 17.000 millones de euros en trenes y autopistas
Recordaba un comentarista de radio que Zapatero se le parece a aquel personaje de comic antiguo, Mr Magoo y que siempre finalizaba con una frase que todavía recordamos los que cumplimos más de 50 y que era: “Magoo, eres extraoooordinario”. Fue sustituido más tarde por el famoso “rompetechos”, aquel que no veía un burro a tres pasos. Pues hacía la semejanza en línea con el anuncio de nuestro nunca bien ponderado y amado presidente de Gobierno de la EEUU y un poco menos de España, de invertir 17.000 millones de euros en dos o tres años y comenzar a pagar las obras encargadas a 30 y 25 años. Se invertirá en trenes 10.000 millones y 7.000 millones en autopistas. Los primeros se pagarán en 30 años con cantidades fijas pactadas y las autopistas se harán efectivas en 25 años, a través del mismo sistema. Se trata que las constructoras adelanten los 17.000 millones de euros y recuperarlos en 30 y 25 años respectivamente, a través de unos cánones prefijados con el Gobierno.
Entonces uno piensa en lo poco que le enseñaron de contabilidad y el plan contable nacional y te empieza a entrar vértigo al constatar que el ministerio de Fomento y el Presidente no están haciendo un planteamiento correcto de la forma de contabilizar las inversiones. Porque una cosa es la facturación por certificación de obra hecha y otra el pago. Es decir, si tienes una zapatería y compras zapatos a un proveedor, tu contabilizas la factura cuando te llega el pedido y figura en compras y otra cosa es el plazo de pago de esa mercancía.
En este caso al ser una inversión financiada por particulares (empresas constructoras nacionales o/e internacionales) te presentan certificaciones de obra hecha y la tienes que contabilizar en el momento. No puedes diferir ese gasto hasta el 2014. Por mucho que quieran los constructores hacerlo no es posible, porque habría un tiempo (cuatro años) en que el Estado no podría decir ni exigir la propiedad de las obras si no las paga. Me explico. Las inversiones se contabilizan cuando se realizan y el pago se hace a través de amortizaciones (que es un tiempo que te marcan las tablas de amortización de la Contabilidad Nacional); por ejemplo, si fuesen equipos informáticos habría que pagarlos a 4 años (amortizarlos). Pues bien, los trenes se pagarían a 30 años y las autovías a 25 años. Pero desde el mismo momento en que haya la primera certificación de obra y no cuando se termine la construcción de los elementos encargados.
Queda claro pues, que, si las obras comienzan en 2010, habremos de abonar en 2010 la primera certificación y así sucesivamente. Lo normal que una inversión de 10.000 millones de euros financiada a 30 años resulte por 15.000 millones y la de 7.000 en 25 años unos 10.000 millones, Con lo que tendremos que financiar, desde el primer momento un canon anual de 1.000 millones de euros. Ese será el déficit adicional del Estado cada año hasta 2044, según el Gobierno y según mi criterio hasta 2040.
Como siempre el PP lo considera inviable, pero el ilusionista mayor del reino, José Luis Rodríguez Zapatero dice que si, porque él es extraooooodinario.
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