EL MUNDO ÁRABE Y LAS MENTIRAS DE OCCIDENTE
El presidente de Siria, Bashar Al-Assad
No había armas de destrucción masiva en la llamada segunda guerra de Irak. Bush y sus aliados (Gran Bretaña, España, Polonia y Portugal) con la oposición de Bélgica, Francia, Alemania, Rusia y China atacaron Bagdad con aquella excusa, para derrocar al sátrapa y acto seguido a todo el país. “Pretendían liberar a los irakies de un dictador asesino, e instaurar la democracia”, al tiempo que defendían a Arabia Saudita de la presión de Sadam Hussein”. De paso, ponía a buen recaudo el petróleo de Bush en esta zona. La foto de las Azores recorrió el mundo mostrando a un Aznar prepotente y con la autoestima por el cielo, al igual que el primer ministro británico Tony Blair, Bush y de “celestina” el portugués Durao Barroso. Aquella guerra ilegal, por no estar bajo el paraguas del Consejo General de Naciones Unidas, llenó de muertos las calles y los desiertos. Todavía hoy, no pasa un día sin que se registren atentados con decenas de muertos. Pero la democracia no llega. Y no llega porque a nadie interesa la represión y miseria del pueblo irakí.
Además de las revueltas de los pueblos árabes inmersos en una revolución que desgraciadamente no mejorará sus vidas; solamente pasarán de un sátrapa a otro, se vende a la comunidad internacional (a los ciudadanos de la comunidad internacional), una vez caída Túnez y Egipto, ayudar al pueblo libio y “destronar” a su “emperador” Muamar el Gadafi, y con la “eterna cantinela” de la libertad, la democracia, la justicia social… y esta vez con permiso de la ONU, poner en marcha a la OTAN y emplear la aviación, sin tregua, para conseguir matar o la rendición del abogado, militar y dictador desde 1969. El Gadafi. Esta vez, quién actuó como “protector del pueblo libio” fue Francia con la participación a distancia de EEUU, España e Italia. Como ven, en Irak Francia no interviene y le deja la “tajada” a los EEUU y Gran Bretaña. España fue de “telonero” en aquella y esta guerra. En Libia quienes defienden su “tajada petrolera” son los galos.
La política cínica de Occidente nunca ha logrado la libertad, la justicia y el bienestar de ningún pueblo protegido o colonizado sin estrujar hasta la última gota la riqueza natural de los países falsamente protegidos. Los grandes: EEUU, Rusia, China, India, Gran Bretaña, Francia, Alemania y pocos más sólo intervienen explotando a los de siempre, conocedores de que después del conflicto nada cambiará. Las naciones “comparsa”, como España, Portugal, Polonia, Bélgica… soportan parte del gasto militar de las acciones donde intervienen y no obtienen nada, excepto el desprecio y la contestación popular.
¿Por qué en Siria no actúa ni la ONU ni la OTAN?. El país acumula problemas de todo tipo, especialmente económicos y demográficos (el petróleo se acaba, más del 40% de la población tiene menos de 15 años y pocas perspectivas de empleo), pero el más grave y antiguo se encuentra en la fractura religiosa. Los chiíes son el 10% de la población y acumulan casi todo el poder, mientras que los suniís son el 80% y tienen una vida miserable. El presidente de Siria Bashar Al-Assad está actuando de forma brutal. Ya han muerto más de 1200 sirios y nadie se da por enterado. ¿Es que el pueblo sirio no merece apoyo, justicia y democracia?.
Vivimos en un mundo de mentiras. Donde triunfan los explotadores y los sátrapas. Pero habrá que andar con cuidado con el mundo árabe. Es una bomba en potencia. Cuando el Islam se dé cuenta de lo poderosos que son, y que unidos por una misma causa pueden ser imparables, Occidente valorará qué política hay que hacer para que no seamos reprimidos y humillados y pagar así tantos años de desprecio y latrocinio.
porque hace 10 días un grupo de soldados americanos quemaron un Corán en la provincia de Wardak. Este incidente, investigado por el Gobierno afgano y el ISAF, fue totalmente desmentido, pero a pesar de ello, los estudiantes continuaron con la revuelta.