OTEGUI, brazo político de ETA, condenado a 10 años de prisión.
Rafael Díez Usabiaga, Amaldo Otegui y Rufi Etcheberría (los dos primeros condenados a 10 años de prisión)
La Audiencia Nacional condenó ayer a Otegui a 10 años de carcel por entender que durante los años 2008 y 2009, en lugar de separar a la izquierda abertzale de Eta hizo lo contrario y siguió las instrucciones de la banda armada. En aquellas fechas, Otegui, al ser ilegalizada Batasuna pretendió meter con calzador a Sortu, lo que no logró pero que sí lo hizo con Bildu. A nadie medianamente informado se le ocurrirá pensar que Batasuna, Sortu y Bildu son plataformas ideológicas diferentes y que de entre ellas sólo fue legalizada Bildu por el Tribunal Constitucional por que se ajustaba más a la legalidad. No. Alfredo Pérez Rubalcaba, en aquella epoca vicepresidente del Gobierno y ministro de Interior, andaba, presuntamente, negociando con ETA para que declararan su disolución y el cese total del terror, y así apuntarse un tanto decisivo ante las próximas elecciones del 20N.
Pero a Zapatero y Rubalcaba le salieron mal las cuentas y una vez que Bildu se pudo presentar a las elecciones autonómicas y locales del pasado Mayo, en las que obtuvo un importante éxito y muchas alcaldías e incluso la mayoría en la diputación foral de Guipúzcoa, que preside Martín Garitano, no se cumplió el presunto pacto entre el Estado y la banda terrorista, lo que resulta todavía más humillante si cabe y nos deja puestos de rodillas ante un grupo de asesinos (más de 1000 muertos) y con cara de “pringados” a los que pactaron por parte del Gobierno.
Por este incumplimiento y con la ausencia del juez Garzón en la Audiencia Nacional, el peso de la Ley está cayendo encima de Otegui, a quien le esperan años de prisión. Sus “colegas” de Bildu y la izquierda abertzale del País Vasco y Navarra, ya han empezado a manifestarse en contra de la sentencia citada. Otegui tiene todavía asuntos sin juzgar por los que, por el mismo motivo que en esta ocasión, será condenado.
Para que nos demos una idea de cómo ha jugado el Gobierno con los ciudadanos, el Fiscal General del Estado, Cándido Conde Pumpido, en la apertura del Año Judicial, se atrevió a decir, sin ponerse colorado, que Sortu no podía ser legalizada en el Tribunal Constitucional, por pertenecer, ser o parecer, un grupo a las ordenes de los terroristas. ¿No les parece que al fiscal general se le ha ido la olla y ya no recuerda que Bildu (los mismos perros con distintos collares) sí fue legalizado por el citado Alto Tribunal, con lo que debería ser también legalizado Sortu?.
Muchos ciudadanos queríamos creer a Rubalcaba y a Zapatero cuando se manifestaban en contra de la negociación con la banda armada. Algunos empezamos a desconfiar con el asunto del Bar Faisán. Ahora, con la condena de Otegui, ya se nos ha caído la venda de los ojos y ya sabemos “a cuanto tocamos”. Incluso Patxi López “comprende la frustración que puede causar la sentencia contra Otegui”. Creo que ya son demasiadas pruebas del “enmierdamiento” de Rubalcaba y Zapatero en este asunto del pacto antiterrorista. Si gana Rajoy las próximas elecciones generales habrá que exigirle que “NUNCA MAIS”.