Reunión de pastores, oveja muerta
La convocatoria a todos los presidentes de comunidadaes autónomas en el Senado realizada por Zapatero ayer, a la que también asistieron los sindicatos, el Rey de España y el Príncipe Felipe se resolvió sin acuerdo, como era de esperar. Sólo a Zapatero se le ocurre mezclar en una misma reunión y con un único Orden del Día a los príncipes del PSOE y del PP, para conseguir la aprobación de actuaciones contra la crisis. La “listura” de ZP llevando al Rey y al Príncipe no dió resultado y los presidentes del PP no consensuaron los puntos con los del PSOE. Tras la reunión, el presidente del Gobierno, sin disimulos y con gran cabreo (lo reflejaba su gesto y su rostro) dijo, más o menos, que el PP, como siempre insolidario, no había aceptado luchar codo a codo con el Gobierno de España contra la crisis que nos azota. Los acusó de desleales e inmaduros, y, José María Barreda Fontes, presidente de Castilla-La Mancha, para ir más lejos y corregir y aumentar, dijo que “la actitud de los presidentes del PP es comparable con la que llevó a la España cainita y fratricida“. Esta bestialidad es frecuente en los trompeteros de Zapatero. Wyoming, sin ir más lejos, que actuó de presentador de la manifestación del día 12 en Madrid, se dirigió “cariñosamente” a los votantes de la derecha como “los fascistas, franquistas y la derecha cavernaria…. “. Este tipo de manifestaciones son muy peligrosas, más cuando la mayoría de los españoles, de una y otra tendencia política, nada tienen que ver con aquella innombrable contienda por que su juventud se lo impide. A los pocos que aún quedan vivos, nacidos antes del 36, ya sufrieron bastante en aquella España de muerte entre hermanos para querer ahora revancha de ningún tipo.

Reunión de presidentes de comunidades autónomas
En mi opinión, es irresponsable querer ganar un acto, una discusión o unas elecciones, echando ese tipo de “mierda” contra políticos, periodistas o “civiles” que nada tuvieron que ver con el franquismo. La crispación no es buena para nadie, aunque no podemos negar que España está muy crispada. Pero lo está especialmente por la situación económica de la mayoría de las familias y las estrecheces o hambre que están empezando a sufrir. Por eso, los sindicatos, en las persona de sus máximos representantes, los artistas y los funcionarios, deben tranquilizar el ambiente, ya que a ellos no les falta trabajo ni pan. Que esperen a las elecciones para darse de “ostias” hasta que el mono hable inglés, pero no en todo momento.
Y en cuanto al presidente del Gobierno de España, recoprdarle que lo normal es que la oposición no le dé ninguna oportunidad de obtener éxitos que puedan mejorar su imagen y aliviar el desgaste que siempre genera la acción de gobernar. Y que bambi sólo está en los cuentos infantiles.