Putas, políticos y periodistas

Hermann Terstch

El Gran Wyoming
La noria (TV5) del pasado sábado dedicó su debate político a la agresión que sufrió el periodista de Tele Madrid, Hermann Terstch, después de que la Sexta, en el programa de Wyoming “El Intermedio,” se publicase una noticia de humor ácido referida a Hermann Terstch. La pregunta era ¿La agresión fue por un móvil político o fue causada por un delincuente común?. Como saben se sientan periodistas de las dos tendencias políticas mayoritarias; PSOE y PP. Digo tendencia y no a sueldo, de momento. También se habló de la intención de las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que dieron a algunos la impresión que la brutal agresión al periodista de Tele Madrid fue como consecuencia del “montaje” humorístico de El Intermedio, en el que Terstch decía que mataría a 15 terroristas árabes para salvar a los tres españoles, secuestrados mientras realizaban tareas humanitarias en Mauritania.

Jordi González y Gloria Serra
La tertulia, como siempre, discurrió con palabras gruesas, gritos, parlamentos superpuestos y todo cuantos recursos tuvieron los periodistas para arrimar el ascua a su sardina. El presentador, Jordi González, lo que no es habitual, despreció la penetración de Las Sexta, Tele Madrid e Intereconomía TV, en más de una ocasión y se le notó más que nunca cual es su inclinación política; cosa que no es ideal para un presentador que debe mantenerse en el máximo equilibro sobre el asunto y entre las partes.
La pregunta en sí misma es muy sencilla de responder. Mientras no se demuestre lo contrario, no se sabe quién atacó a Terstch. Pudo haber sido un delinciente común o no. Pero mi opinión es que seguramente el bestia que lo mandó al hospital es un delincuente común, de los muchos que andan por las calles de este país. Pero dicho esto, la derecha representada en La Noria no tiene derecho ni a insinuar que la agresión fue una reacción política sobre las palabras de Terstch, exageradas y montadas de forma distinta a como se produjeron, ya no sólo de la izquierda (que no tendría sentido), tampoco de grupos árabes afectados por las palabras del periodista de Tele Madrid. La izquierda tampoco a acusar a la derecha de linchamiento mediático de Wyoming.
El humorista, al que le reconozco un grado elevado de inteligencia y por tanto de “mala leche”, es un ciudadano significado de la izquierda y muy activo en favor de las políticas de Zapatero y antes de Felipe González. Es uno de los mayores críticos de la derecha, recordando siempre que tiene ocasión la “guerra civil” “Franco”, “franquistas”, “derecha cavernaria”. Y seguramente una parte de la derecha es así, pero no se merece ningún protagonismo; mientras que el resto es una derecha democrática, moderada y sensata, como lo es el PSOE, Izquierda Unida y los partidos alineados con la democracia.
Cuando una persona se erige en personaje y al tiempo juez de una situación o una actuación de otros, corre el peligro que ejerzan la misma acidez crítica que él practica con los otros. La crítica es un derecho; el respeto también y cuando se practica con esa acidez, ocultandola detrás del humor, hemos de esperar que también los otros nos critiquen. Esa es la regla del juego. Y desde luego, ni los partidos ni los ciudadanos damos carnés de nada y menos de democracia.
Wyoming se queja de que su presidenta (Esperanza Aguirre) no le proteja, sino que le apunta con el dedo sobre la agresión de Tersch. Dice que “El Intermedio es un programa de humor, donde se exageran las cosas, algo que ha hecho con todos los líderes políticos, incluso Zapatero” (este incluso…). “Las imágenes están manipuladas por que es un programa de humor y eso queda muy claro y decir que en ese vídeo le llamábamos asesino a Hermann Terstch es una manipulación”. Esto fue lo más importante de su rueda de prensa de ayer.
Si Wyoming reconoce que el vídeo fue manipulado para hacer gracia (a nadie le hace gracia que le manipulen diciendo que estaría dispuesto a matar, sin aclarar lo que sigue), no tiene derecho a impedir a los demás que manipulen lo que él dice y hace. Con y sin humor. No hay ciudadanos de primera que pueden decir todo lo que les dé la gana y otros de segunda que,( ojo, que te insultan) no puedan expresarse con la libertad de los primeros. Eso da ventaja aquellos sobre estos y se puede convertir, en ocasiones, en un chantaje.
Para concluir; Wyoming no es culpable de que agredieran a Herstch, pero la manipulación de un vídeo para hacer gracia debe tener límites. Esperanza Aguirre, debe tener cuidado con las insinuaciones o acusaciones que hace, porque una cosa es criticar y otra acusar sin pruebas. Con todo esto, tengo la sensación que nuestra democracia es muy jóven y que los partidos políticos quieren ganar “hasta sin trampas”. Los trompeteros de uno y otro lado del abanico político suelen recurrir al insulto tabernario para desacreditar a los otros; o acusarlos de robar más que ellos. Esa política del “y tu, más”, es muy propio de las putas cuando se pelean. Vamos a tener que añadir más “Ps”; políticos y periodistas .
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