Pobre abuelo Cebolleta y demás políticos.
Según Soraya Rodríguez, de Valladolid, parece el abuelo Cebolleta
Emociona y es de agradecer que en estos tiempos de ruina (de los ciudadanos) haya políticos que sufren y con el alma desgarrada luchan por el pueblo. Esos buenos pastores que nos dirigen por el camino del bien total. Por ejemplo, me duele ver a Artur Más luchando denodadamente para garantizar la salud de los catalanes, recortando los gastos sanitarios el 10%, al igual que casi todos los demás gastos, menos, logicamente, los imprescindibles de representación interna y externa (embajadas), la televisión catalana, necesaria para que el pueblo sepa con absoluta objetividad todo lo que pasa, los 300 millones de euros de subvención a los periódicos y radios catalanes, porque sin ellos no existiría la democracia. Hay que garantizar a los editores y propietarios de los medios unos beneficios que han perdido como consecuencia del descenso de la publicidad. Y, además, de momento, les dejarán publicar los anuncios de “putas”, porque con la crisis sería una putada prohibirlos por Decreto.
Y que me dicen de Cospedal. Esa abnegada madre, que ha preferido vivir más pobremente que si estuviera fuera de la política. Ella, cuando ganó las elecciones en Castilla-La Mancha, sabía que los farmacéuticos estaban ganando demasiado dinero y que estaban abusando de su posición dominante. Y por eso decidió dejar de pagarles hasta nueva orden. Primero están los sueldos de los altos dirigentes, la gasolina de los coches oficiales y el uniforme de los choferes de los cargos públicos. No pueden andar por ahí de cualquier forma. Y José Antonio Monago, presidente de Extremadura, que ya comenzó a recortar gastos a tope. Lo primero, es que no se compra más agua para los cargos públicos. Que eso es importante, porque aunque reconoce que hacen un gran esfuerzo y necesitan hidratarse, deben pagarlo de sus bolsillos. No vaya a ser…
También me rompe el corazón ver como Paulino Rivero, presidente del Gobierno de Canarias, después de garantizar, antes de las elecciones autonómicas, que no tocaría a la Sanidad y la Enseñanza, se ve obligado a ordenar el cierre de los quirófanos por las tardes, creciendo así las listas de espera que ya eran excesivas. El prócer canario dice que “suplirá el cierre de quirófanos por la tarde, elevando el rendimiento por las mañanas”. Ese es mi presidente. Con un par. Sabe que por las mañanas el personal sanitario, desde el celador a la consejera de Sanidad, “se la pelan” y les ha pedido que al menos trabajen un par de horas o así. Tampoco es tan grave que en Canarias haya 20.935 personas en lista de espera para intervenciones quirúrgicas, pruebas médicas y especialistas. Todavía queda un margen antes de que se mueran del todo. Lo importante es tener a la población debidamente informada a través de la “telechancha” y protegida por la “guanchancha”. Es que, en ocasiones, lo pedimos todo. Hay que esperar que esto está complicado y entender y agradecer a Paulino Rivero tanto esfuerzo y sufrimiento. ¡pobre!.
La familia Cebolleta
Pero lo que ya es demasiada entrega es lo de Rubalcaba, Felipe González y Zapatero por el PSOE y Rajoy, Cospedal, Soraya Saenz de Santamaría, Pons y demás, sacrificándo desde el viernes por la tarde hasta la tarde del domingo en sendas conferencias políticas para estrujar sus cerebros en favor de nuevas ideas de cara a las próximas elecciones generales del 20N. Rubalcaba ha conseguido la participación de Felipe González como ejemplo de gestión, especialmente los últimos ocho años de presidencia, donde logró que el PSOE fuese un crisol de honradez y limpieza, que no hubiera paro (sólo el 21%) y que las arcas de la Seguridad Social rebosaran de efectivo.La lucha para eliminar el GAL y la entereza de no negociar con ETA. Todo un ejemplo a seguir. Pero a pesar de que el PSOE sigue gobernando y ha puesto a España en el mapa, por su fortaleza económica, políticas sociales en mejoría permanente, respetando los sueldos a los funcionarios y poniendo ricos a los pensionistas, lo que tiene a Merkel muy envenenada de envidia, Rubalcaba promete mejorar la situación ideal que hoy disfrutamos y nos advierte, con ese gesto natural y generoso que le caracteriza, de que ¡ cuidado que viene la derecha! y “esos van a destrozar el estado de felicidad en que hoy nos encontramos”. Y que descaro Soraya Rodríguez, número 1 del PSOE por Valladolid, por llamarle a Felipe González “abuelo Cebolleta”. Que desagradecida.
Por contra, Mariano Rajoy y sus amigos, prometen mejorar a los empresarios y autónomos para que creen empleo de calidad. Ese que puede mantener hasta los 35 años a un trabajador como becario. Eso es lo que nos conviene y lo que nos merecemos por nuestra pereza y falta de competitividad frente a los chinos. Un tio que dé más dinero a ganar a los ricos para que luego echen de comer al pueblo. ¡Si señor!. Eso es lo que ahora intentan copiar Sarkozy Merkel y Obama para mejorar sus economías rotas por la ruina.
No quiero terminar sin dejar de mencionar lo más sublime y generoso. La inmolación de nuestro presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quién se le reconocerá en el futuro que dio todo por España y que gracias a su gestión no nos echaron del Euro hacia el corralito.
Gracias, de corazón, a todos ellos.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
Tiene que ser muy duro gobernar obedeciendo las instrucciones de otros/s país/es más fuertes, en contra de tus principios, pero eso es lo que le está tocando hacer a nuestro presidente. Hace 6 o 7 años era un hombre feliz, optimista, podríamos decir que encantado de haberse conocido hasta que llegó la gran crisis económica que él quiso ocultar y disimular posteriormente, hasta que se encontró con la gran merdé en la que estamos metidos. En aquellos tiempos, gobernó suelto y constituyendo a través de los Presupuestos Generales del Estado partidas de atención social que fueron aplaudidas. El cheque bebé, los 400 euros a deducir en renta, la prestación extraordinaria a los parados de larga duración, con los 460 euros mensuales, aumento del salario mínimo por encima de lo que era hábito o costumbre, incremento de las pensiones contributivas y no contributivas…
Después del “impuestazo” que nos impone el ayuntamiento de Las Palmas a través del IBI (28,8% a los propietarios de bienes urbanos y el 116% a los portuarios), el alcalde, Jerónimo Saavedra, volvió a recordar su promesa de devolver a los pensionistas y parados de la ciudad parte del recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles, que viene siendo a lo que siempre se llamó la contribución. Pero eso sí, no se recuperará en este año. Se les devolverá parte (no se sabe cual parte) el próximo año. O sea, que este año dejen de comer o roben para pagar el impuesto que ya el año que viene repararán ustedes lo que sea.

El Gobierno de Canarias, que ha recortado el presupuesto de la Sanidad pública, la Educación y atenciones de tipo social, entre otras, sale por “peteneras” y desvía 3,5 millones de euros para “promocionar la industria audiovisual”. Aaaaaaamigo. Eso debe ser para pagar favores a amigos que, asu vez, y, casualmente, tienen empresas productoras de programas que venden al ente. Dicen los informadores que los 3,5 millones “del ala” figuran como una inyección económica para promocionar la industria audiovisual y “se canalizará a través del ente público de forma excepcional”.
