Cuando falla la política…
El mundo vive uno de sus mayores fracasos políticos desde que el hombre es tal y, como consecuencia, un ser social. Cuando no existían las nuevas tecnologías y los pueblos vivian y se desarrollaban de acuerdo con su buen saber y entender, sin que les influyera casi nada de lo que ocurría en otro lugar, los ciudadanos vivían de forma más precaria, con mayor esfuerzo, con menores horizontes, con muchísimos menos medios, pero más serenos, tranquilos y equilibrados. No se había descubierto todavía el estrés. Lo que pretendo decir es que a diferencia de finales del s. XIX y principios del XX hoy sabemos, por ejemplo, que Standard & Poor’s rebaja el ráting a EEUU en el mismo momento en que se produce y ello permite que los mercados operen en consecuencia al instante y que los gobiernos se preparen para el tsunami.
A pesar de eso, y de tener una información inmediata y amplia, Europa no supo ver a tiempo lo que nos caería encima tras la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, con un pasivo de 613.000 millones de dólares, la mayor quiebra de la historia, como consecuencia de la enorme concesión de hipotecas subprime, muy por encima de lo permitido por las autoridades financieras de EEUU, y que sobrepasaban el límite a través de empresas relacionadas.
Esta empresa financiera que tenía entre otros negocios un banco, comenzó en 1850. Pudo sobreponerse a una guerra civil, a la crisis bancaria de 1907 y al crack económico de 1929. Pero no pudo sobrevivir a la crisis que ellos mismos generaron concediendo préstamos de alto riesgo que nunca cobrarían. Pero ciñéndonos a España, el Gobierno de Zapatero no sólo no actuó a tiempo sino que negó que había una crisis económica y financiera más brutal que cualquier otra en la historia y además cuando actuó lo hizo mal, creyendo que con el Plan E (muy keinesiano) y la ampliación de ayudas sociales como el cheque bebé, los 400 euros deducibles de la renta (que percibió desde el más pobre hasta el más rico), la concesión de ayudas para parados de larga duración y similares se iba a poder hacer frente a la catástrofe.
Al poco tiempo Zapatero tuvo que “recular” y suprimir aquellas mejoras sociales y adoptar otras como la congelación de las pensiones, pasar la edad de jubilación a los 67 años, la desgravación por adquisición de primera vivienda… En la actualidad España está siendo acosada por los mercados, que obligan a que paguemos la deuda soberana con un altísimo interés (más del 6% a 10 años), sobrepasando los 400 puntos básicos de diferencia entre el bono alemán y el nuestro.
Esta situación ha obligado al Gobierno a adelantar las próximas elecciones generales y el PSOE a sacrificar a José Luis Rodríguez Zapatero para no sufrir un “fiasco” y nombrar de sustituto a Rubalcaba quién cree que volverá a atraer a la “casa común” a todos los militantes y simpatizantes que les abandonaron el pasado 22M. Pero si queremos calificar al Gobierno “con nota” es la instrucción que Rubalcaba dio a Rodríguez Zapatero de que “pase lo que pase en el mundo, sigue el cuaderno de ruta marcado”, lo que significa que no haga nada que pueda molestar a los sindicatos y a los votantes. O lo que es igual, antepone su “cosa personal” al futuro del país y sus ciudadanos. Esto ya no se puede achacar al presidente y sus errores, sino a un acto voluntario a pesar de saber que será negativo. Creo que esto nos da mucha información de como se las gasta don Alfredo y lo que es capaz de hacer en favor de “su causa”.
Las imágenes valen más que mil palabras.