Cayo Lara y la melancolía

Cayo Lara, cual vidente, pronostica que Rajoy no terminará esta legislatura.
El secretario general de Izquierda Unida no cabe de gozo después de los resultados obtenidos en Andalucía y Asturias siendo la bisagra en el primer caso e importante en los pactos de la segunda. Aunque sabe que las movilizaciones y la huelga general podría haber salido mejor, por que el país no se paró, se siente importante y manda mensajes a diestro y siniestro (nunca mejor dicho). Al PSOE en Andalucía le amenaza con levantar las alfombras y que se investigue a fondo el asunto de los ERE, por lo que, en principio, solo está imputado un director general del Gobierno andaluz y su chofer, quienes consumían mensualmente más de 24.000 euros en coca (si cocaína, no coca-cola). A Mariano Rajoy le califica, le juzga y finaliza la jugada ayer, en el periódico El Mundo, augurándole que va a tener muy difícil terminar la legislatura.
No nos ilustra Cayo Lara sobre la forma en que será desalojado de la Presidencia del Gobierno. Sería importante que nos diera la información que tiene para hacer con tanta seguridad este pronóstico. Supongo que a Rajoy no le esperará lo que le ocurrió a José Calvo Sotelo en la madrugada del 13 de julio de 1936, o solamente se querrá referir a algaradas callejeras moviendo a los indignados del 15 M, y proponiendo huelgas generales sucesivas con la ayuda de los pesebristas Méndez y Toxo, a quienes les interesa una mierda los trabajadores y los parados.
La huelga del 29M, antes de cumplirse el período de gracia que todos los cargos disponen antes de que les lluevan las críticas (100 días) es la primera vez que ocurre desde 1982. Y se le hace más por asunto político que de defensa de los trabajadores. Se les recortan las subvenciones para Formación (que es donde los sindicatos tienen el chollo) y otros “momios” incontables que Mariano Rajoy haría bien recortarles en su totalidad. También a la Confederación de Empresarios y a los partidos políticos. Deberían vivir todos ellos de las cuotas de sus afiliados y simpatizantes y no de mis impuestos. De nuestros impuestos.
El Presidente del Gobierno se está inmolando con los cambios tan duros que está haciendo, pero le recuerdo por enésima vez que siguen funcionando las televisiones autonómicas y locales, con pérdidas extraordinarias con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Por qué no dejan de usar los coches oficiales de ministro para abajo. Cuando piensa acabar con las administraciones triplicadas, que cuestan a los españoles miles de millones. No sea usted timorato Don Mariano. Haga lo que tenga que hacer y extirpe todo lo innecesario para descontaminar ciertas políticas y a muchos políticos. Meta mano de verdad en las Autonomías, ayuntamientos, diputaciones y cabildos. Si lo hace así, no solo terminará esta legislatura, sino que estará presidiéndonos durante bastantes años. Y el iluminado Cayo Lara caerá en la más profunda de las melancolías.