Momentos amargos de Zapatero
José Luis Rodríguez Zapatero
Es verdad que Zapatero y su Gobierno no detectaron la que se nos venía encima en 2007 y además, cuando lo supo no lo reconoció hasta pasado un año; es verdad que ni él ni sus ministros acertaron con las medidas a adoptar para suavizar la crisis económica y financiera mundial que nos afectó muy especialmente, llevándonos a casi cinco millones de parados; es verdad que con la Ley de la Memoria Histórica creó un ambiente guerracivilista entre los españoles, que ya habían pasado página desde el día que se legalizó al Partido Comunista de España durante la transición; es verdad que autorizó a seguir negociando con ETA cuando había prometido (después del atentado de la T4) que a los criminales los vería juzgados y en la carcel y que no pararía hasta que la organización terrorista entregase sus armas y pidiese perdón a las víctimas; es verdad que no fue justo con las víctimas de ETA, reconociendo sólo como tal a una parte de los afectados y ninguneando al resto de las asociaciones que le reprendieron por su actitud pactista; es verdad que se mostró terco e incluso soberbio con la oposición cuando esta planteaba medidas para mejorar la gobernanza y que él rechazó una y otra vez; es verdad que es el presidente de la nueva etapa democrática que ha recortado mejoras sociales (el cheque bebé, los 400 euros a todos los españoles deducibles en el IRPF, la desgravación por compra de vivienda, el retraso de la edad de jubilación hasta los 67 años…
De todo lo anterior, creo que lo más dañino para el país ha sido su terquedad y soberbia. Venía gobernando en una época de bonanza económica, cuando nos comparaba con Francia y Gran Bretaña y decía que ya habíamos superado a los italianos. Nunca fue así. Ya desde el Gobierno de Felipe González y José María Aznar, España estaba creciendo sólo a través del sector de la construcción, con una economía basada en el ladrillo que ocasionó la ruina de muchas familias. De eso no está a salvo tampoco Rodríguez Zapatero. Todos ellos miraron hacia otro lado y anunciaban nuestra potencia económica cuando teníamos los pies de barro. Y como barro, se vino abajo, dejando a miles de familias en el paro y con hipotecas imposibles de pagar. Los embargos y la pobreza se establecieron en una gran parte de la sociedad y el paro juvenil creció hasta el 46%.
Hoy he visto en TV a Zapatero en el Congreso, ajado, con una profunda tristeza en su mirada y una sonrisa fingida, intentando hacerse fuerte ante su situación actual. Él, que todavía sigue siendo secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, ha tenido que decir en el estrado parlamentario que las medidas que estaba proponiendo habían sido pactadas con el jefe del primer partido de la oposición y con Alfredo Pérez Rubalcaba y soportar que éste “sibilino” personaje le humillara declarando en los pasillos “el presidente me ha convencido ayer noche de la presentación de las medidas”. La posición de Zapatero tiene que ser, cuanto menos, dolorosa. Sus gestos y miradas a la lejanía pueden ser demostrativos de una seria depresión causada por los resultados de su gestión cuando es seguro que su intención era la mejor para el país.
Hay quién dice que Rodríguez Zapatero es un hombre de suerte por haber ganado aquellas primarias contra todo pronóstico contra Bono y dos elecciones generales consecutivas, pero hay otros que por contra pensamos que está siendo el presidente que más ha sufrido de toda la reciente democracia. Se equivocó y también sus ministros pero está pagando un alto precio por ser el timonel de un barco que estaba predestinado a hundirse, fuese quién fuese su capitán. Y si no se merece este final, menos se merece el trato que le está dando el candidato Pérez Rubalcaba. Pero como siempre termina ocurriendo, en el pecado va la penitencia.


Intenté ver las noticias de las 21 horas en Antena3 y no pude terminar de verlo por aburrimiento. Entre otras mil cosas desagradables, la violación de una chiquilla con alguna deficiencia por siete pequeños vándalos, futuros criminales, las declaraciones de Del Nido, presidente del Sevilla, que se las dio con el fiscal y con Su Señoría; nervioso y agresivo; los sindicatos convocando a no se sabe qué en favor del juez Garzón y el antiguo fiscal anticorrupción diciendo que muchos de los que ahora juzgarán al juez estrella fueron cómplices de los asesinatos franquistas. Esto dicho del Tribunal Supremo demuestra lo mal que anda la Justicia en España. Si fuese cierto hay que actuar de inmediato y si no lo es también, pero en sentido contrario. Ayer escribía algo sobre esto y llegaba a la misma conclusión que hoy. léanlo, les divertirá.
Es superior a toda capacidad de análisis en lo que estamos convirtiendo determinadas cosas que hasta hace pocos años eran muy serias y muy apreciadas por los espectadores de la TV. Me refiero a Eurovisión. Después de varios años en que España no tuvo suerte, las canciones no eran pegadizas y los/las intérpretes posiblemente no fueron los más adecuados, en el año 2008 , a través de una broma televisiva de Buenafuente, llevamos al certamen a Chikilicuatre, un personaje que fue el colmo del mal gusto, friki y que faltó al respeto a su país y al resto de países participantes. Pueden ustedes opinar como quieran; pueden pensar que fue una broma ante unas votaciones que historicamente han sido totalmente subjetivas, partidarias, regionales, etc. pero no debemos olvidar que el Chikilicuatre representó a España. Obviamente el resultado de la burla fue catastrófico y quedó en el lugar 16º. En 2009 presentamos a una cantante seria y de gran calidad vocal como Soraya, pero fue castigada por los paísis participantes por haberles faltado al respeto en 2008 con David Fernández (Chikilikuatre), postergándola al penúltimo lugar (24).



